Se que me sigues, desde las entrañas de tu pc, recurres a mi cada vez que tienes ganas de leer. Que nadie pueda darle una gran explicación, a tus palabras y remedios del propio corazón.
Pequeño duende AMARILLO, por fin el día llegó, y hoy me he dado cuenta de que hay algo que el tiempo nos dio. El conocerte desde hoy ha sido algo especial. Me muero de ganas de poder volverte a hablar.
Hoy desde ese momento en el que hemos dando tumbos por la ciudad, hemos acabado al lado de la catedral. Tres o cuatro fotos con Diana versus Sam.
Sensación extraña de incredulidad, de ser dos espíritus locos vagando por la ciudad.
Rapeo constante de helado de yogur.
Hoy ha sido un día raro, diferente y sensacional. Encontrarme con esa gran ciudad, y por fin conocer a esa persona que siempre está ahí cuando más se te ha necesitado.
Querido duende amarillo, hoy me has hecho feliz!
Dedicado a mi AMARILLO (espero que por muuuuchos años, Raúl)
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